Lo que aprendí de mi padre fue algo tan simple como que te puede hacer feliz el primer trago de una cerveza bien fría, cuando tienes sed. O que, de vez en cuando, uno merece darse un homenaje a si mismo, porque sí, porque hay que quererse tanto o más de lo que queremos a los demás. O que, sin saberlo, Serrat, La Trinca y Julio Iglesias iban a formar parte de la banda sonora de mi infancia.

Desconocía todos esos pequeños detalles que tejen una vida hasta que mi padre me los enseñó. A menudo me instruía, sin pretender hacerlo, porque los hijos observamos, escuchamos e imitamos. He observado que cuando le pregunto cómo está, siempre me dice que está bien, aunque no lo esté. Le he escuchado decir que a los amigos hay que cuidarlos y he procurado imitar esa actitud suya de tratar a los demás como me gustaría que me trataran a mí.

También he aprendido de mi padre lo que nunca hubiera querido saber: que no es perfecto, que se equivoca, que envejece y que yo no estoy a su lado tan a menudo como debería estar.

Pero lo más importante que me ha enseñado, que por cierto, también me lo ha enseñado sin querer, es a ser, o por lo menos a intentar ser, una buena madre. Y es que ahora lo tengo muy, muy fácil: sólo tengo que imitar lo que durante años observé y escuché.

Felicidades a todos los padres. Felicidades papá.

               https://www.youtube.com/watch?v=HHtfFZJ5LBI

PD: EL Corte Inglés, que como siempre nos felicita la primavera, este año también, ha querido felicitar a los padres, con la campaña “taladro”, de la agencia de publicidad Sra. Rushmore.