Queridos influencers, hay que leer más.

No es por complicidad con un día tan especial como el que se aproxima, Sant Jordi, en el que algunos firmaréis libros que serán éxitos de ventas (como lo fue el libro Troll de Rubius, con ocho ediciones y una tirada de 100.000 ejemplares -de los cuáles, por cierto, uno lo compré yo para mi hijo-).

http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/las-librerias-troll-3397263

Mi petición tampoco tiene que ver con la coherencia de“quien escribe debe leer”ni porque, si os piden que mencionéis a un escritor, sois capaces de decir “Gustavo Adolfo Vete”, “Julio Verde” o Lucía Echabarriga”. Y claro, así no. Hace poco en el Primer Festival de Youtubers, denominado MadFun y organizado por Samsung, vuestros fans dijeron perlas parecidas en un reportaje transmitido por televisión en el que sentí más que vergüenza ajena: una profunda tristeza.

https://madfunfest.com/

Os lo digo porque cualquier día de estos os atreveréis a confesar en vuestro canal o en vuestra red social, donde conectáis con cientos de miles, o incluso, millones de seguidores,“que no leéis libros.” Y no es una preocupación baladí: ya habéis dicho que no leéis prensa -lo reconoció Dulceida, junto su desapego de la realidad político-social, en la entrevista que Risto Méjide le hizo en Chéster in love– por lo que es probable que lo siguiente sea que aceptéis públicamente que tampoco os gusta leer.

https://look.okdiario.com/noticias/actualidad/2017/03/13/redes-sociales-cargan-dulceida-incultura-30968

Veréis, si no fuerais influencers…  ¡allá cada uno con su gusto y con su tiempo de ocio!, pero es que resulta que vosotros sois una influencia enorme para mi hijo y aún más para mi hija adolescente y para cientos de hijos de alguien como yo. A mí me encanta cuando Auron Play lee los comentarios que escriben en su canal y se detiene para comentar que determinadas palabras están mal escritas o que algunas frases están mal expresadas. Y me gusta porque cuando mi hijo lo escucha, el mensaje cala. Y es que ya sabéis que los hijos, en especial los adolescentes y los pre-adolescentes (es decir, en gran medida, vuestro público) están en una edad muy influenciable, pero no solo por lo que dicen sus padres, sino por lo que ven que hacen sus amigos y aún más, por lo que les pasa a sus ídolos.

No sé si este mensaje os llegará. Querría que os “toque” el corazón y que decidáis, de verdad, que vale la pena leer porque entonces mis hijos, y los hijos de cientos como yo, tal vez os imiten. Y eso sí sería ser un buen influencer.

PD: Ah, se me olvidaba si no os llega el mensaje, si no os apetece poneros a leer, por favor, por favor os lo pido, os lo suplico, casi: por lo menos no lo anunciéis en televisión.